Hacia un futuro con mejor salud mental
La salud mental es un tema que nos atraviesa a todos. No se trata solo de cifras o diagnósticos, sino de vidas, familias y comunidades que buscan bienestar. Hablar de salud mental es hablar de esperanza: de la posibilidad de construir entornos más humanos, accesibles y solidarios.
Más de mil millones de personas en el mundo viven con algún trastorno de salud mental, como ansiedad o depresión. Estas condiciones son altamente prevalentes en todas las comunidades y constituyen la segunda mayor causa de discapacidad a largo plazo. Además, generan un fuerte impacto económico: aumentan los costos de salud para las familias y producen pérdidas a escala global.
📊 Salud mental mundial en 2024
La evidencia muestra que las mujeres se ven desproporcionadamente afectadas y que el suicidio es una de las principales causas de muerte entre jóvenes de distintos países y contextos socioeconómicos. La depresión y la ansiedad, por sí solas, representan un costo cercano a 1 billón de dólares anuales para la economía mundial.
Estos datos ponen de relieve la necesidad urgente de:
- Mantener la inversión en salud mental.
- Dar mayor prioridad a la atención psicológica.
- Reducir la estigmatización.
- Ampliar el acceso a servicios de calidad.
📖 Atlas de Salud Mental 2024
El informe más reciente de la OMS muestra avances, aunque aún insuficientes. Desde 2020, los países han mejorado sus políticas y planes, pero solo el 45% declara que su legislación cumple plenamente con las normas internacionales de derechos humanos.
La transición hacia modelos comunitarios de atención avanza lentamente: menos del 10% de los países la ha completado. Sin embargo, se observa un progreso en la integración de la salud mental en la atención primaria, con un 71% de los países cumpliendo al menos tres de los cinco criterios de la OMS. Además, más del 80% ofrece apoyo psicosocial en emergencias, frente al 39% en 2020.
📣 Un llamado mundial
La OMS insta a los gobiernos y aliados internacionales a redoblar esfuerzos para transformar los servicios de salud mental. Entre las prioridades destacan:
- Financiamiento equitativo.
- Reformas legales que garanticen derechos humanos.
- Inversión sostenida en personal especializado.
- Ampliación de la atención comunitaria centrada en las personas.
⏳ Tareas pendientes
Si se cumplieran los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ONU 2030), las tasas de suicidio podrían reducirse en un tercio. Sin embargo, la tendencia actual solo apunta a una reducción del 12%.
El gasto público en salud mental sigue siendo limitado: en promedio, apenas 2% del presupuesto sanitario total. Además, la accesibilidad es desigual: en países de bajos ingresos solo el 10% de los pacientes recibe atención, mientras que en países de altos ingresos la cobertura supera el 50%.
🌟 Mirando hacia adelante

Aunque los desafíos son grandes, el compromiso global por mejorar la salud mental está creciendo. Cada avance en políticas, cada inversión en profesionales y cada esfuerzo por reducir el estigma nos acerca a un futuro más justo y humano. La salud mental no es un lujo, es un derecho, y trabajar juntos para garantizarlo es la mejor inversión que podemos hacer en nuestras comunidades.
Sebastián Bocaz – Médico Integral
Bibliografía
ADAPTADO DEL COMUNICADO DE PRENSA DE LA OMS DEL 2 DE
SEPTIEMBRE DE 2025
