Trastorno Bipolar: Más allá de la moda

Articulo T. Bipolar

Hoy en día se suele escuchar el término bipolar en la vida cotidiana, el meteorólogo lo usa para indicar variaciones en el clima, los adolescentes para destacar cuando alguien cambia de gustos, preferencias u opiniones, y nos encontramos a diario con chistes en las redes sociales. Pero ¿sabemos en realidad qué es el Trastorno Bipolar?

Si hacemos una breve encuesta nos daremos cuenta que si bien es un término muy utilizado, parece ser más por una moda que por conocimiento. Incluso algunas personas no son capaces de reconocerlo aunque lo padezcan.

Articulo T. Bipolar¿Qué es entonces?. Es importante conocer que se trata de una enfermedad, que su causa tiene origen genético y por lo tanto crónica, no se “mejora” con un medicamento, pero sí se puede “tratar”. Esta enfermedad afecta los mecanismos que regulan el estado del ánimo, es decir, hay un mal funcionamiento en el sistema límbico que es el que regula el estado emocional, también influyen los neurotransmisores y las hormonas. Esto hace que las personas que lo padecen, alrededor de un 5% de la población, tengan oscilaciones anímicas que van desde la manía a la depresión. Las estadísticas muestran que si bien la edad más característica de aparición del cuadro es entre los 15 y 25 años, también puede presentarse después, o incluso en la infancia.

Más allá de describir las características, síntomas o subtipos del trastorno, el objetivo de este artículo es dar a conocer que esta enfermedad, tal como cualquier otra, al ser bien tratada puede mantenerse estable, o lo que solemos llamar “compensada”; esto es sin recaídas y sin presentar síntomas. Esto resulta fundamental para la calidad de vida de los pacientes, y por tanto, es imprescindible darlo a conocer.

Debido a que es una enfermedad biológicamente determinada, debe ser tratada por un médico psiquiatra, quien se encargará de encontrar la mejor combinación de medicamentos adecuada para cada paciente, lo que puede parecer muy simple, pero no lo es, ya que cada cuadro y cada organismo es diferente y reacciona a los químicos de distinta manera. En nuestro país tenemos la fortuna de contar con grandes profesionales especializados en el tema.

Por otro lado, se ha demostrado que la psicoterapia es fundamental, específicamente la psicoeducación al paciente y su familia. Respecto al paciente, cumple un rol importante ayudándolo a convivir con este trastorno, esto es, que conozca de qué se trata, reconozca los momentos en que está más propenso a recaer, aprenda a reconocer y evitar conductas de riesgo, maneje los estresores y gatillantes de los episodios, y un punto que dejo para el final, no por menos importante, sino por su relevancia, el entrenamiento en estrategias que disminuyan el autoestigma a través de la reestructuración cognitiva, es decir, reducir los prejuicios interiorizados para que no se conviertan en parte de la identidad personal y así evitar las barreras que el mismo paciente se pueda imponer y limiten su desempeño y el logro de una vida plena, la bipolaridad es sólo una condición de la persona, no la define, más allá del estigma social, que existe sobre todo en torno a las enfermedades psiquiátricas.  En cuanto a la familia, que conozcan lo que le ocurre al paciente, y aprendan cómo manejarse en la vida diaria, constituyendo redes de apoyo para él. Todo esto resulta fundamental para disminuir la cantidad de episodios de descompensación, y con esto no sólo la calidad de vida del paciente, sino también los riesgos de deterioro de las funciones cognitivas (atención, concentración, memoria, planificación, etc.), que son a su vez manejados terapéuticamente a través de la psicoterapia centrada en la rehabilitación cognitiva.

Invito a todas aquellas personas que padecen esta patología a vivir sus vidas plenamente, cumplir sus sueños y objetivos, a las mujeres que aspiran a la maternidad a hacerla realidad, a las familias y círculos cercanos a crear redes de apoyo, y a la sociedad en general a comprender que la Bipolaridad es más que una moda, los invito a convivir.

 

Mónica Arias Landauer.

Psicóloga Clínica Adultos

ICNC

RCP: 1916

 

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *